Se definen como un conjunto de metales cuyas características son su facilidad de trabajo y su aguante a la corrosión. Peculiaridades que junto a su escasez en otros estadios históricos, les confieren un alto valor económico incluso en la actualidad. En un principio, el único metal denominado noble era el oro, pero con el descubrimiento de América por parte de los españoles, se unio a este grupo el platino y sus parejos: paladio, rodio, iridio, osmio, rutenio. Todos blancos y de muy alto precio.La plata y el cobre no los podemos considerar nobles pues siempre tienen tendencia natural a perder su color. Es fácil suponer que con los medios técnicos de la época cualquier objeto hecho con estos metales perdurables fuese considerado un objeto de culto o joya. Era tal la importancia y la dificultad del empeño que cada metal englobaba una profesión, así el orfebre se dedicaba al oro, el platero a la plata, el herrero al hierro, etc.
Con la revolución industrial, la técnica y materiales nuevos que se van descubriendo cambian todos los conceptos de metal noble. Se descubren materiales no corrosivos como el acero inoxidable y el titanio, surgen plásticos, vidrios, cerámicas, papeles, maderas, etc. La clasificación de estos materiales por su cantidad y calidad resulta mucho más compleja que en nobles y no nobles dejando tal clasificación obsoleta.